5 errores a la hora de adelgazar

Son cientos los consejos, dietas y rutinas que nos acribillan a diario en cualquier parte para ayudarnos a adelgazar, ya sea en revistas, televisión, radio, redes sociales, supermercados… Pero, ¿realmente son correctos y saludables?, ¿son válidos para todo el mundo?… Son tantas las preguntas que tendríamos que dedicarle un libro entero para aclararlas. En este artículo, aunque no vamos a hablar de ellas, si que vamos a deciros cuáles son los 5 errores más comunes que cometen muchas personas cuando quieren adelgazar, es importante tenerlos en cuenta antes de iniciar cualquier tipo de plan dietético, incluso aquéllos recomendados por profesionales, pues no siempre son los más aconsejables. Comenzamos:

  1. Pensar en calorías. Este error lo cometen la mayoría de las personas cuando quieren adelgazar, ir contando las calorías que consumimos, mirando la parte de atrás del envase de cada alimento y observando cuantas calorías tiene. No debemos pensar cuantas calorías consumimos sino que calidad tienen las calorías que consumimos, eso sería lo más correcto. Por ejemplo, no es lo mismo consumir 500 calorías procedentes de una palmera de chocolate, que consumir 500 calorías procedentes de un plato de verduras. Un pequeño croissant de unos 100 gramos, contiene nada más ni nada menos que casi 400 calorías, y si lo tomamos con un poquito de mermelada o mantequilla podrían elevarse a casi 600. Físicamente, a la vista, como desayuno, parece incluso poco, pero fijáos la cantidad de calorías que consumimos en un momento, además de que el valor nutritivo es inapreciable, porque básicamente consumimos azúcar y grasas de mala calidad, sin hablar de aditivos añadidos. Para conseguir esa cantidad de calorías comiendo verduras, por ejemplo, lechuga, deberíamos comernos aproximadamente unos 4-5 kilos de lechuga, una cantidad que solamente un rumiante podría ingerir de una sentada. La diferencia, es que la lechuga si es nutritiva, en cambio el croissant no.
  2. Quedarse sin comer. Otro de los errores más cometidos. ¡Quiero adelgazar!, me quito el desayuno, o como menos, o hago un ayuno de 2 días, o solamente como barritas proteicas, o me paso el día tomando batidos sustitutivos… Suele ser lo más típico, en vez de reeducar mis hábitos alimenticios y conocer cuáles son mis verdaderas características para iniciar un plan dietético personalizado y adecuado a mis condiciones particulares, busco la solución fácil, aunque no tenga ni idea de como hacerlo.
  3. No hacer ejercicio. El ejercicio es una de las mejores opciones para reducir el peso corporal, pero muchas personas, por motivos personales y de trabajo, no pueden o no disponen de tiempo para ello. Lo más correcto sería reservar todas las semanas al menos un par de horas para dedicarlas a practicar deporte (digan lo que digan, si se quiere el tiempo se saca). No solamente para adelgazar, a través del ejercicio, obtendremos también beneficios a nivel cardiovascular, aumento de la oxigenación de nuestros tejidos, reduciremos el estreñimiento y aumentaremos nuestra masa muscular, que nos hará sentirnos y vernos mucho más en forma, incluso con el mismo peso.
  4. Comer mucha fibra. La fibra es un nutriente esencial para nuestro organismo, pero por la idea de que nos ayuda a ir al baño, muchas personas la consumen de manera desproporcionada. La ingesta de fibra recomendada está en unos 30 gramos al día, con esta cantidad es suficiente para favorecer la expulsión de las heces a través del tracto intestinal. El consumo desmesurado de fibra puede irritar las mucosas del intestino, reducir la absorción de minerales, vitaminas y ácidos grasos esenciales e incluso puede causarnos el efecto contrario al que deseamos. Lo más correcto, antes de aumentar el consumo de fibra, sería reducir el consumo de alimentos refinados, como fritos, bollería, harinas y pan blanco, eso nos ayudará a evacuar de manera regular sin tener que hincharnos a comer verdura o cereales integrales.
  5. Hacerse vegetariano. Las dietas vegetarianas son muy saludables y tienen muchas cosas buenas, pero no se deben practicar sin conocimiento. Si decides hacerte vegano, que sea porque realmente crees que siendo vegano estas combatiendo indirectamente contra la discriminación que sufren muchos animales y porque la mayoría de los productos de origen animal que se consumen están muy manipulados, debido al exceso de industrialización que tenemos. Nunca debe hacerse de manera esporádica para adelgazar, no porque sea perjudicial, sino porque a lo mejor basar la alimentación en verduras, cereales, frutas y legumbres no es lo más adecuado para todo el mundo. Lo más correcto sería aumentar el consumo de vegetales frescos y alimentos integrales y reducir el de alimentos refinados, sin tener que prescindir del resto de grupos de alimentos.

Después de haber recogido unos cuantos errores, os hemos detallado los que considerábamos más importantes. Esperamos que os sirva de ayuda y que antes de adelgazar penséis primero en vuestra salud, que es la única compañera que está con nosotros durante toda la vida.

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