Artritis y alimentación

Hoy vamos a hablar de la artritis y como aliviarla a través de la alimentación. Aunque podréis encontrar varios artículos por la red, hablando de este tema, siempre nos gusta hacer hincapié en este tipo de patologías. La artritis es una de las enfemedades crónicas más comunes en toda España, la vienen sufriendo 3 de cada 10 personas con edades comprendidas entre los 30 y los 60 años. Antes de empezar hay que diferenciar entre artritis y artrosis, aunque sean patologías parecidas, tienen diagnósticos diferentes y no son provocadas por el mismo problema. En el caso de la artritis, el dolor viene ocasionado por una inflamación de la membrana sinovial, es decir, el líquido que recubre y lubrica el cartílago de la articulación y permite amortiguar los movimientos, tracciones y cargas a las que nuestros huesos se ven sometidos. En el caso de la artrosis, el dolor viene producido por una destrucción del cartílago, debido a la edad y al desgaste sobre todo, el cartílago que otorga flexibilidad, elasticidad y la conexión entre los huesos, se va deteriorando, impidiendo un roce normal cuando implicamos las articulaciones. Al no disponer de cartílago, los huesos se rozan entre sí produciendo un intenso dolor. En las artritis, el dolor es más duradero, suele durar varias horas, mejora con el movimiento y empeora con el reposo. En las artrosis es al revés, los dolores son a corto plazo, empeora con el movimiento y cesa con el reposo.

Dicho esto, nosotros nos centraremos en la artritis, la inflamación de las articulaciones. Esta enfermedad suele ser común en rodillas, manos, columna y tobillos. Los dolores suelen ser llevaderos y constantes, a veces se hace bastante molesto y muchas personas recurren a antiinflamatorios para aliviar el dolor. Los medicamentos son efectivos a corto plazo, pero a largo plazo no sirven de mucho y pueden tener efectos perjudiciales bastante negativos, sobre todo a nivel digestivo y hormonal. Existen más de 100 tipos de artritis, aunque no es necesario que se conozcan todas, entre las más comúnes destacan la artritis reumatoide, la artritis psoriásica, la artritis reumatoide juvenil, espondilitis anquilosante, esclerodermia, etc. La artritis se caracteriza por rigidez, dolor y pérdida de movimiento en la articulación.

Las inflamaciones que se producen durante la artritis pueden ser derivadas por un trastorno autoinmune, suelen ser muy comúnes. Nuestro organismo genera anticuerpos que destruyen y atacan por equivocación a los sinoviocitos y condrocitos, células presentes en el líquido sinovial y en los cartílagos. También puede ser producida por la presencia de un patógeno, que ha penetrado a través de las paredes intestinales y se atrinchera en las articulaciones, estos patógenos se adhieren a los sinoviocitos, y los anticuerpos se ven obligados a destruirlos, eliminando con ello también las células buenas. Las artritis reumatoides son muy dolorosas y muchos de los pacientes tienen que recibir tratamientos muy fuertes de medicación para aliviar los síntomas, a veces debido al dolor se experimentan náuseas, pérdida de apetito, insomnio, pérdida de peso y de masa muscular.

La artritis se puede aliviar mediante la realización de ejercicios suaves
La práctica de ejercicios suaves alivia la inflamación articular

Pues bien, dicho esto, sin explayarnos demasiado, os vamos a citar varios consejos para aliviar los síntomas artríticos, reducir las agudizaciones de la enfermedad y disminuir el riesgo de nuevos ataques. Como bien hemos dicho anteriormente, la inflamación articular produce dolor, molestias y pérdida de movimiento. Una de las causas de inflamación puede ser una presión excesiva en la membrana sinovial, bien por un exceso de peso corporal, por una mala circulación sanguínea, o por realizar actividades de alto impacto. En personas que padecen sobrepeso, una disminución de éste puede mejorar significativamente los síntomas. Recordad que un kilo de menos en el cuerpo resta 4 kilos de presión a nuestras articulaciones. En los casos de mala circulación sanguínea, deberemos reducir los alimentos refinados, los tóxicos como el tabaco y el alcohol, el azúcar, la sal, la bollería, los lácteos, grasa animal, etc.

Jean Seignalet, en su libro de “alimentación, la tercera medicina” comprobó mediante numerosos estudios que una alimentación inadecuada puede agravar notablemente los síntomas de la artritis. Entre ellos el consumo de lácteos, de trigo, alimentos cocinados, productos refinados, azúcares simples y grasa animal sobre todo. Las grasas animales estimulan la producción de prostaglandinas de tipo 2, que favorecen la inflamación. El exceso de proteína animal, también puede empeorar los síntomas y ocasionar ataques de gota muy dolorosos. Además un exceso de proteínas animales, conlleva un aumento del ácido úrico. En cuanto a la realización de actividad física, debe estar a la orden del día, pero, procurando practicar deportes suaves, como caminar, nadar o montar en bicicleta. Evitar encarecidamente los deportes del alto impacto, como fútbol, correr, esprintar o baloncesto. Es muy aconsejable recibir tratamiento de fisioterapia en casos agudos de dolor, también resulta beneficiosa la acupuntura, ejercicios de yoga y meditación.

A continuación, para terminar, citaremos varios remedios para aliviar los síntomas de la artritis de manera natural:

  • Ayuno. El ayuno es un remedio ancestral utilizado para multitud de enfermedades y patologías, en casos agudos de dolor, es un buen aliado.
  • Harpagofito. Esta planta es valiosísima por sus efectos antiinflamatorios, además actúa de manera natural disminuyendo el dolor, por ello reduce en gran medida la ingesta de medicamentos y sus efectos secundarios son prácticamente nulos si se toma con moderación.
  • Ácidos grasos Omega 3. Estas grasas son protectoras cardiovasculares y retrasan la degeneración del cartílago, tienen gran poder antiinflamatorio y además aumentan los niveles de HDL, ayudando a retirar los depósitos sobrantes de colesterol que a veces se acumulan en las paredes arteriales junto a otras sustancias, impidiendo una correcta irrigación sanguínea.
  • Agua. El agua es la fuente de vida, un buen aporte de agua ayudará a nuestros riñones a filtrar mejor la sangre de toxinas, que muchas veces agravan los síntomas artríticos.
  • Ajo. El ajo es el mejor compañero de la cocina, numerosos estudios han demostrado ya su eficacia por sus efectos vasodilatadores y antiinflamatorios. Se puede tomar en forma de aceite o bien utilizar pomadas de capsaicina, que es la esencia del ajo, untada sobre la articulación estimula ligeramente la circulación sanguínea.
  • Ejercicio suave. La artritis se puede aliviar a través de la actividad física, pero procurando realizar ejercicios suaves y moderados, suficientes para estimular la circulación sanguínea y facilitar el paso de la sangre a la articulación.
  • Sueño. Dormir durante 8 y 10 horas resulta muy beneficioso en casos agudos de dolor y para reducir nuevos ataques, el sueño es muy reparador, además es natural y no supone esfuerzo ninguno. Si no se consigue fácilmente, la ingesta de plantas como la valeriana y la melisa contribuyen a disminuir el dolor y estimular la relajación.
  • Antioxidantes. El consumo de frutas y verduras aportan gran cantidad de antioxidantes que favorecen la eliminación de toxinas y retrasan el envejecimiento de las articulaciones. Sobre todo vitamina E y C.

2 comentarios en “Artritis y alimentación

    • Hola Bárbara. El silicio es un micromineral necesario para los huesos y articulaciones, pero su acción es efectiva cuando también se aportan todos los minerales, calcio, magnesio, manganeso, potasio… En cuanto a la artritis el silicio prácticamente no tiene ningún efecto para aliviar el dolor si te refieres a eso. La ingesta de silicio junto con la de otros nutrientes esenciales para las articulaciones si que puede prevenir la artritis y la artrosis, pero no es fectivo para los dolores. De todos modos consulta los consejos arriba mencionados y consulta con tu médico por si deseas consumir algún suplemento. Esperamos haberte ayudado. Gracias por el aporte.

Deja un comentario