La verdad sobre las pastas de dientes

Teníamos muchas ganas de publicar un artículo relacionado con los dentífricos o las famosas pastas de dientes o de cepillado dental. Queremos explicar breve y claramente que no son tan buenas como creemos para nuestros dientes y que pueden acarrear algunos problemas, sobre todo en niños.

Debido al gran crecimento de la industria en todos sus campos, cada vez son más los venenos escondidos que nos venden en supermercados y farmacias, entre ellos la pasta de dientes, todo ello para enriquecer a grandes empresarios que les importa un pepino nuestra salud, tan solo les precocupa vender, vender, vender y vender. Si retrocedemos en el tiempo, al antiguo Egipto, las pastas de dientes estaban formadas por ingredientes naturales, como la sal, la pimienta, ajo, yema de huevo, piedra pómez… y os puedo asegurar que en aquélla época raramente existían caries, también es cierto que sus dietas no contenían tantos azúcares. Si nos fijamos en las pastas de ahora, no vemos ni la pimienta, ni la sal, ni la yema de huevo por ninguna parte, tan sólo unos cuantos químicos que la mayoría desconocen, y eso sí, flúor, que lleve flúor que sino se me pican los dientes. En la televisión, en las farmacias, en las etiquetas de los dentífricos… podemos observar la palabra flúor cada vez que se habla de los dientes, de esa manera nos tranquilizamos y pensamos que si lleva flúor la pasta es buena. Los médicos y dentistas recomiendan cepillarse los dientes 3 veces al día por lo menos y algunos te lo recomiendan cada vez que comes. Pero ninguno de ellos saldrá en la televisión diciendo que comamos menos azúcares refinados, dejemos el tabaco, el alcohol, los dulces y comamos más verduras, frutas, legumbres y cereales integrales. ¿Por qué no?, pues muy sencillo queridos lectores, porque si a nadie se le pican las muelas, ni tiene las encías sensibles y si nadie se queja de su boca, las empresas no venden pastas de dientes, ni enjuagues bucales, ni elixir, etc, etc. Entonces el negocio no funciona.

Dicho esto, vamos a desenmascarar las verdades sobre las pastas de dientes. En primer lugar, el flúor es un mineral necesario para el mantenimiento de dientes y huesos, su ingesta recomendada oscila entre los 2 y 3 mg en niños, pero este mineral en exceso es tóxico para el organismo, sobre todo para el cerebro, y en los niños mucho más, ya que son más sensibles. La Alemani nazi de Hitler destacó el uso de flúor en la segunda guerra mundial, pues los alemanes se lo echaban en las comidas a los judíos mientras permanecían encerrados en los campos de concentración, de esta manera los mantenían adormecidos y atontados. El doctor Dean Burk, investigador del instituto nacional de cáncer de los Estados Unidos afirmó que el fluoruro causaba más cáncer en humanos que cualquier otro químico. Un pequeño aporte de flúor es beneficioso para nuestros dientes, pero flúor orgánico, el que viene de las verduras, el agua, cereales y legumbres por ejemplo, no el que viene en una pasta de dientes, evidentemente no nos la podemos comer, porque es tóxica. El flúor normalmente de las pastas de dientes, no suele superar los niveles permitidos, pero si un niño se cepilla los dientes 3 veces al día durante toda su infancia, las supera pero con creces. El flúor además en cantidades elevadas, aumenta la absorción de aluminio por parte del cerebro, pudiendo provocar pérdida de memoria, retraso escolar y dolores de cabeza. El flúor en la pasta de dientes lo podemos encontrar como fluoruro de estaño, fluoruro sódico, monofluoruro potásico…

Las pastas de dientes no son tan buenas como prometen.
Las pastas de dientes contienen gran cantidad de flúor

En segundo lugar, promocionan los dentífricos por sus efectos antisépticos, dejamos como detalle que los antisépticos de las pastas de dientes son artificiales y pueden dañar la capa protectora del diente. Existen muchos antisépticos naturales, mucho más saludables. Entre ellos el limón, el ajo, eucalipto, la miel y el propóleo.

Las poblaciones que se cepillan los dientes diariamente sufren más caries que los que no se los cepillan. En 1930, el doctor Weston Price ya investigó sobre las causas que producían caries, y todas estaban relacionadas con aspectos nutricionales. Una alimentación sana mantendrá unos dientes sanos, sin necesidad de envenenar nuestra boca con una pasta de dientes. Las regiones indígenas presentan bocas sanas y dientes muy cuidados sin haber usado jamás un dentífrico ni un enjuague bucal, todo lo contrario a los países industrializados.

A continuación citamos varios factores que provocan caries, encías sangrantes y degeneración dental, independientemente de si usas pasta de dientes o no.

  • Dietas ricas en azúcares refinados (coca-cola, bollería, dulces, helados, caramelos)
  • Tabaco y alcohol
  • Deficiencias de vitamina C
  • Deficiencias de calcio y magnesio
  • Deficiencias dietarias de flúor
  • Deficiencias de aminoácidos azufrados (cisteína.y metionina)

No son las más comunes, pero si son muy importantes, todos los factores anteriores pueden corregirse a través de la alimentación. Recordamos también que el azúcar es un gran enemigo de nuestros dientes, el azúcar es ácido para nuestra dentina, se come el esmalte dental y reduce la protección natural de nuestros dientes frente a bacterias. Si no cuidamos nuestros hábitos, sobre todo los niños que son muy golosos, más vale que vayamos preparando un buen presupuesto para el dentista. Las deficiencias de vitamina C, procedente de frutas y verduras, es un factor desencadenante de caries e hipersensibilidad en las encías. Por otro lado, nuestra boca tiene más de 6 millones de bacterias en nuestra boca, todas ellas se alimentan de la comida que ingerimos y nos ayudan a realizar la primera digestión junto con las enzimas salivales. Así que, tan malas no son.

En resumen, os animamos a que utilicéis menos las pastas de dientes y dejar de engañaros con la televisión, lo único que quieren es que compremos y compremos. En vez de invertir en pastas de dientes superexcepcionales, gastaros el dinero en un buen cepillo, llevar una dieta rica en alimentos vegetales y reducir el consumo de azúcares refinados, alcohol y tabaco. Todo ello contribuirá a mejorar nuestra salud dental y a ahorrarnos una gran cantidad de euros. Y pensad, que aquéllo que es tóxico si nos lo comemos, tampoco os lo echéis a la boca, ni a la piel, ni a los dientes, ni al pelo.

 

3 comentarios en “La verdad sobre las pastas de dientes

  1. Hola. Mi denstista me ha dicho que para evitar las muelas picadas tengo que lavarme los dientes cada vez que coma un alimento. Yo suelo comer 4 veces al día, estaría pasándome de la ingesta permitida de flúor?

    • Hola Vanesa. Nuestra opinión es que por mucho que te laves los dientes si sigues comiendo igual de mal, no te vale de nada. La manera más natural de evitar que las muelas se piquen es evitando como la peste los azúcares refinados, como los de la Coca-cola, azúcar de mesa, jarabe de glucosa… El azúcar refinado es tremendamente ácido tanto para el sistema digestivo como para los dientes. Una dieta carente de minerales esenciales como el magnesio, zinc, calcio, fósforo, azufre, potasio, manganeso, etc también puede debilitar la protección natural de los dientes. Si tu preocupación es el flúor Vanesa, recuerda que es un mineral presente en muchos alimentos y sobre todo en el agua. En Estados Unidos el uso de flúor en el agua está prohibido por riesgos de intoxicación. Aquí en cambio, inexplicablemente lo echan y todo por la idea de que el flúor es bueno. El flúor es necesario, pero en cantidades muy pequeñas y siempre y cuando proceda de fuentes naturales, como las verduras o los cereales. En cuanto al contenido de flúor de las pastas de dientes, no te alarmes, ya que el contenido no supera los umbrales permitidos, de todas maneras las pastas de dientes llevan otra serie de aditivos que tampoco son buenos que digamos. Existen multitud de alternativas mucho más saludables y económicas, te lo aseguro.

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